
La tarde iba cayendo y nos dejaba unos tonos cálidos preciosos que nos hicieron disfrutar aún más, sobre todo para los que nos gusta recrearnos en los paisajes.

Juan nos iba explicando sobre la existencia de un "navajo" o "lavajo" que son depresiones artificiales del terreno, aunque suele aprovecharse alguna natural, que se construye para acumular agua y utilizarla como abrevadero para el ganado y/o como depósito.
Después nos condujo hasta un tendido eléctrico recién acondicionado para la protección de las aves. Y debajo de él aún quedaban muchos restos de las que murieron por electrocución.

Este precioso Milano real se paseó arriba y abajo para que pudiésemos observar con detenimiento su cola ahorquillada, el color rojizo de su pecho, las ventanas blancas en sus alas y su habilidad en el vuelo.
La zona es típica del bosque mediterráneo, y aunque se denomina dehesa es más bien una zona adehesada. Mucha encina y bajo matorral.




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